Siempre, repito, siempre que colocamos un implante de mama, el cuerpo lo rodea de una membrana fina y flexible que llamamos cápsula. Esta cápsula pasa totalmente desapercibida a la visión o al tacto y no da ningún problema.
El riesgo de sufrir contractura capsular oscila en torno al 1% en el aumento de pecho estético y hasta del 30 % en reconstrucción mamaria tras mastectomía. De ocurrir, la inmensa mayoría se da durante el primer año de postoperatorio.
La teoría más aceptada es que la contractura capsular en el aumento de pecho estético está producida por una infección subclínica (Reseña 1 y Reseña 2). Esto es, un microorganismo se encuentra en la cápsula y lo único que produce es una irritación de la misma. La paciente no nota ningún otro síntoma que no sea este endurecimiento del implante.
El tratamiento va encaminado a erradicar ese microorganismo y eliminar todo el tejido que ha sido contaminado por él. A través de una intervención quirúrgica se extirpa la cápsula, se retira el implante, se realiza un lavado exhaustivo de la zona con Betadine y una solución antibiótica y se coloca una prótesis nueva.
Reseñas:
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| ANTES y DESPUÉS del tratamiento de la Contractura Capsular |
Reseñas:
- RIEGER UM, MESINA J., KALBERMATTEN DF, HAUG M., FREY HP., PICO R., FREI R., PIERER G., LÜSCHER NJ., TRAMPUZ A. "Bacterial biofilms and capsular contracture in patients with breast implants". Department of Plastic, Reconstructive and Aesthetic Surgery, Medical University, Innsbruck, Austria.
- PAJKOS A., DEVA AK., VICKERY K., COPE C., CHANG L., COSSART YE. "Detection of subclinical infection in significant breast implant capsules". Department of Infectious Diseases, University of Sydney, Australia.

